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domingo, 29 de mayo de 2011

Actividad: realizar un ensayo.

Tema elegido:


  • Como los niños no son mercancías, es vergonzoso regatear el tiempo en la escuela. Nos mandan instruir por horas, y educar siempre. Luego, pertenecemos a la escuela en todo momento en que ella nos necesite.(Gabriela Mistral)
 

Docentes ¡respiren algún día  justicia!

Doña Gabriela Mistral decía “los niños no son mercancía”, claro que no.  Tenía toda la razón, sin embargo el sistema educacional es un sistema de libre mercado.  Los  que tienen poder económico,  están en los que se dicen  buenos colegios y los de menor poder económico en colegios subvencionados o públicos. Por lo tanto,  si la esencia de los pensamientos de Gabriela se desperfilan en el presente,  me hace sentir que la educación en la actualidad,  es una selva,  que lucha para que cada barco salga a  flote,     según las exigencias educativas, para la obtención de “resultados”, que según los pensadores educacionales es educar.
Me atrevo a plantear ¿Qué es educar?, es a caso  enseñar para un sistema económico, que hace al hombre cada vez más infeliz lleno de estrés y con citas a  sicólogos, siquiatras o neurólogos. Fruto de una sociedad enferma donde los más inocentes y pequeños requieren de estos servicios para poder estar en una sala de clase la mayor parte del día. Es caso,  bueno que nuestros niños estén en extensas jornadas, donde   ¡por favor!   Si  los  docentes y niños  resisten  llegar al final del día es una gran osadía.
Cómo Doña Gabriela puede decir,  “pertenecemos a la escuela en todo momento en que ella nos necesite”.  O sea los profesores no tienen vida personal... están obligados a ser mártires y solitarios.
 
La docencia ¡es abnegación!,  los que conocemos la realidad  sabemos esta certeza y luchamos para que en medio de tan espesa niebla,  el ejercicio de esta profesión, siga en su avance dentro de los márgenes en los que esta sociedad se rige, teniendo la esperanza  que un día salga la luz   y se den cuenta que se debe educar el alma  de una nación, para hacer resplandecer  la verdad  y los valores. Solo así se harán  bases fuertes. Por lo contrario, hoy  tenemos el dolor de ver  la lucha y la desesperación  para entregar contenidos  livianos hacia la competencia y no hacia el pensar y la creatividad,  que buscan   homogeneizar  a  una sociedad.
Sin duda, la enseñanza de los niños es tal vez la forma más alta de buscar a  Dios, la nobleza y el bien   del ser. Si somos conscientes de tal profundidad, esperemos  la fuerza del  universo para que nuestros docentes respiren algún día  justicia. Para que no sean  siempre el  punto donde depositar y justificar las políticas mal hechas. Pido esta ayuda ya que confiar en las autoridades me parece utópico.
No puedo terminar sin decir que algunas palabras de Doña Gabriela Mistral aún iluminan el ejercicio de la labor docente, pero otras,  no se ajustan  a la  actualidad. No sé si ella misma  gritaría un ¡basta ya!...   
                                                       
Lucia urtubia

1 comentario:

  1. Estimada Lucía te felicito por haber tocado un tema tan sensible para nosotros, los profesores. Me gustó mucho tu referencia a la abnegación de la carrera docente y refleja mucho tu pensamiento al referirte a la enseñanza como una forma de buscar a Dios.
    Pero me permito sugerirte, con mucha humildad, que quizás deberías haber invertido el texto. Primero plantear tu sueño de enseñanza y luego denunciar como el sistema de puntajes, semáforos y otras cosas impulsado por el mercado han llevado a la educación a abandonar su verdadera misión: formar personas íntegras, con capacidad de críticas, imaginación y tolerancia.
    En lo que sí estoy segura es que si Gabriela existiera gritaría desde el alma:¡los niños no son mercancía!
    Berta

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